La psicóloga Jeannette Castillo es graduada con honores de la Maestría en Psicología Clínica de la Universidad de Iberoamérica (UNIBE). Es terapeuta certificada por EMDR Iberoamérica en el modelo EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing por sus siglas en inglés; conocido en español como desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares), un modelo basado en evidencia empleado para abordar experiencias difíciles como incidentes traumáticos, fobias, ataques de pánico, duelos, etc. La psicoterapia con EMDR tiende a ser de menor duración que una terapia de abordaje tradicional, pues ayuda a procesar e integrar la experiencia emocional difícil de una manera más rápida y efectiva. Su interés y pasión por esta modelo terapéutico la llevó a ser miembro fundadora de la Asociación Costarricense de Terapia EMDR.

Jeannette es una de las primeras psicólogas del país en completar su formación en Terapia Focalizada en las Emociones (Emotionally Focused Therapy), modelo basado en evidencia para la atención de parejas e individuos que se enfoca en profundizar y explorar las emociones más vulnerables para ayudar a las parejas a lograr una mayor conexión y un vínculo seguro. Este abordaje tiene aplicaciones a nivel individual y familiar desde un enfoque del apego, permitiendo trabajar de forma eficaz con adolescentes y sus progenitores.

Asimismo, está formada en la Terapia Dialéctica Conductual (conocido como DBT por sus siglas en inglés, Dialectical Behavioral Therapy) para abordar el Trastorno Límite de Personalidad y otros trastornos que afectan la capacidad de la persona en la regulación emocional. Este abordaje integra otras técnicas como el mindfulness y la hipnosis para lograr los objetivos y metas del paciente, dando prioridad a identificar y reconocer las emociones y pensamientos de sus pacientes para ayudarles a auto-regularse y lograr la sanación emocional.

Jeannette tiene amplia experiencia en la atención de niños mayores de 8 años, adolescentes y adultos. Durante muchos años trabajó en una ONG con menores de edad con un padre o madre en privación de libertad, atendiendo casos de niños con depresión, ansiedad, trastornos de conducta, déficit de atención y en prevención de conductas delictivas.